[260626] WonderMUSIC | Hendery: El crecimiento de un "no prodigio"





El 26 de mayo se estableció oficialmente el estudio personal de Huang Guanheng, marcando que este joven de 26 años, ya con las alas fortalecidas, ha vuelto a romper su capullo para dar un nuevo salto. Mientras continúa avanzando en paralelo por distintos caminos, intenta alcanzar límites de crecimiento aún más amplios. Más allá de abrirse paso por cuenta propia, también encarna de manera vívida una personalidad multifacética: el arrojo de un motociclista que desafía las olas, el equilibrio entre movimiento y quietud de un practicante de Wing Chun, y la naturalidad relajada de un comediante.

Desde pequeño, Huang Guanheng practicó artes marciales bajo un entrenamiento extremadamente riguroso. Mientras otros niños de su edad disfrutaban de largas horas de sueño, él, con apenas diez años, comenzaba cada día antes del amanecer practicando la postura del caballo y entrenando con el muñeco de madera, construyendo una base marcial muy sólida.

Hoy en día considera aquella experiencia como uno de los mayores tesoros de su vida.

Un momento podía mostrarse serio y solemne, y al siguiente bromear con todos. Curiosamente, al haber ingresado muy joven a la escuela de artes marciales, pertenecía a una generación muy alta dentro del linaje. Siguiendo las normas tradicionales, incluso hombres de cuarenta o cincuenta años tenían que dirigirse a aquel niño llamándolo "Da Shixiong" (Gran Hermano Mayor).

"Esa escena era bastante curiosa, todavía la recuerdo con claridad. Mi rango era muy alto... aunque realmente eso era todo."

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ante fue descubierto por un cazatalentos mientras caminaba por la calle. Lo invitaron a una audición, fue aceptado y comenzó como aprendiz.

Hace cuentas con los dedos y comenta:

"Ya llevo diez años viviendo en Corea."

Durante una década como aprendiz y luego como integrante de un grupo, llegó a pensar que había dejado atrás su pasado en las artes marciales. Sin embargo, el cuerpo suele ser más honesto que la memoria.

En el extremadamente competitivo escenario del K-pop, aquellas bases marciales que ni él mismo notaba permanecieron ocultas dentro de sus músculos y huesos en forma de memoria muscular.

"En realidad, el kung fu y la danza tienen varios puntos en común. Uno de los fundamentos de la danza es la flexibilidad, y en las artes marciales ocurre lo mismo. Empecé a entrenar kung fu muy pequeño, así que siempre tuve muy buena flexibilidad. Eso me ha ayudado muchísimo al bailar."

Eso explica por qué su estilo de baile combina tanto movimientos amplios y poderosos como detalles delicados y precisos.

Cada pose, cada explosión de fuerza refleja no solo la precisión de la coreografía y la expresividad corporal, sino también la potencia concentrada y el control característicos de las artes marciales tradicionales.

Aquella estricta disciplina terminó convirtiéndose en una armadura invisible que sostiene firmemente el camino que eligió para perseguir sus sueños.

El tiempo cura muchas cosas. Tras tantos años lejos de casa, Huang Guanheng siente ahora una cierta nostalgia hacia el Wing Chun, pensando:

"Si hubiera sabido que terminaría sintiéndome así, habría seguido practicándolo."

Para él representa una prueba de sus propios orígenes.


Hace poco regresó a su ciudad natal para asistir al III Festival Internacional de Comedia de Macao.

En este evento, cuyo tema era "La risa es la cura", enseñó a un robot la coreografía de la canción oficial del festival en el parque temático "Comedy Park", además de bailar un vals junto al comediante Song Xiaobao, provocando numerosas carcajadas.

Él mismo ya había recreado anteriormente el absurdo baile de Five in a Row fotograma por fotograma, y esta vez conoció por fin a Zhang Cheng, conocido como el "campeón" de este baile.

"Ya había visto algunos de sus programas. Cuando conocí a Zhang Cheng fue como si alguien de la televisión hubiera salido a la vida real. No esperaba que hablara cantonés; después descubrí que era de Guangdong. Fue una sorpresa muy agradable. Si algún día surge una oportunidad de colaborar, sin importar el formato, me gustaría aceptarla."


Muchos dicen que Huang Guanheng tiene la costumbre de recopilar ideas de la vida cotidiana y escribirlas en la aplicación de notas del teléfono.

Le pidieron compartir una de sus favoritas.

"Cuando iba en primaria me apuntaron a un curso de técnicas de memorización rápida. Después de aprenderlas realmente memorizaba las cosas muy deprisa y me parecían muy útiles. Pero pasado un tiempo descubrí el problema: se olvidaron de enseñarme cómo conservar esos recuerdos a largo plazo. Así que aprendí a memorizar rápido, pero cuando llegaban los exámenes o realmente necesitaba recordar algo... ya no me acordaba de nada."

En ese pequeño monólogo ya utiliza con mucha naturalidad uno de los recursos fundamentales del stand-up: romper las expectativas.

Sin embargo, él aclara:

"No creo que esto sea realmente escribir chistes. Solo voy anotando cosas que me pasan o pensamientos que tengo. Cuando las cuento, la gente se ríe y dice que preparo bromas de antemano, pero en realidad nunca lo hago."

Insiste en que nunca intenta deliberadamente hacer reír a los demás.

Cuando el potente secador del camerino finalmente se apagó, aprovechó el silencio para corregir otra idea equivocada que la gente suele tener sobre él.

"En realidad soy una persona muy tranquila. Pero cada vez que lo digo nadie me cree. Tengo mi propio mundo. Cuando estoy pensando casi no hago expresiones. Soy bastante silencioso. Solo cuando estoy con mucha gente y me siento relajado es cuando hago algunas bromas o digo cosas absurdas."


Hace poco obtuvo su licencia para conducir motocicletas y actualmente está completamente fascinado con esa sensación de tener "un mundo para uno solo". Bajo el casco encuentra un refugio propio. Cada aceleración y cada curva representan una conversación consigo mismo y con el mundo.

Haber crecido en Macao, una ciudad con más de setenta años organizando uno de los circuitos urbanos más prestigiosos del automovilismo, hizo que desde pequeño estuviera rodeado de esa cultura, por lo que manejar motocicletas le resulta bastante natural.

Su favorita es la serie Kawasaki Ninja. Las agresivas líneas verdes de estas motocicletas contrastan totalmente con la imagen amable y cálida que suele proyectar. No le interesan las motocicletas naked, las ADV ni las cruiser; prefiere claramente las deportivas tipo réplica (supersport).

Para él, el mayor atractivo de conducir no es la velocidad. Lo verdaderamente valioso es ese momento de concentración absoluta en el que queda aislado del mundo exterior. Debajo del casco, todo parece quedar en silencio; solo permanecen la carretera, el viento y sus propios pensamientos.




A Huang Guanheng le gusta ver anime. Su personaje favorito es Sanji, de One Piece.

En un mundo donde la mayoría obtiene poderes extraordinarios gracias a las Frutas del Diablo, Sanji eligió seguir confiando únicamente en su cuerpo y en sus habilidades como cocinero, demostrando hasta dónde puede llegar una persona gracias al esfuerzo.

"Admiro mucho a las personas que se hacen a sí mismas. Sanji no empezó siendo especialmente talentoso, pero gracias a su esfuerzo llegó hasta donde está hoy. Eso merece muchísimo respeto. Además, admiro mucho su caballerosidad."

Él siente que comparte algo con Sanji. Antes de ser descubierto por un cazatalentos a los diecisiete años, jamás había pensado en cantar ni bailar. Entró a un mundo completamente desconocido para él y partiendo desde mucho más atrás que otros aprendices. Si consiguió quedarse y finalmente debutar, no fue gracias al talento innato, sino a un entrenamiento casi ascético y a un esfuerzo constante.

Aunque habla con la suavidad de la brisa que sopla sobre Taipa (isla en Macao), sobre el escenario suele mostrar una fuerza y una explosividad completamente distintas. Ese gusto por los contrastes también aparece en sus preferencias musicales. En su lista de reproducción escucha constantemente a DPR IAN y Rich Brian.

Admira cómo DPR IAN fusiona música, imagen y experiencias personales en una misma obra, así como la riqueza emocional que transmite. También lee repetidamente las entrevistas de Rich Brian para comprender cómo este joven indonesio logró abrirse paso internacionalmente únicamente gracias a su pasión y perseverancia.

Para Huang Guanheng, más importante que copiar el éxito ajeno es descubrir, a través de estos artistas, nuevas posibilidades para seguir explorándose y superándose.


Como alguien que creció en la Gran Área de la Bahía, lleva naturalmente dentro de sí la influencia de la época dorada del Cantopop. Durante los descansos de la entrevista tarareaba constantemente canciones de Eason Chan. También habló de MC Jin (欧阳靖) y recordó cómo este logró imponerse durante siete semanas consecutivas en Freestyle Friday, un escenario dominado históricamente por raperos afroamericanos.

Como hablante nativo de cantonés, afirma que cantar en su lengua materna siempre será una aspiración especial.

"Cada idioma tiene su propio encanto. Para mí, el mayor atractivo del cantonés está en las baladas y las canciones de amor. Tiene una capacidad muy especial para tocar el corazón. Si algún día canto en cantonés, probablemente me enfocaría precisamente en ese tipo de canciones, como los clásicos que escuchaba cuando era niño."

Su escenario soñado es el de League of Legends.

"Uno de mis sueños es interpretar una canción oficial o participar en la ceremonia de apertura."

Cuando terminó la entrevista, tomó casualmente un pañuelo de papel y levantó un poco la cabeza. Esa mañana había sufrido un fuerte sangrado nasal durante bastante tiempo.

"Hace rato tenía miedo de que, si estornudaba, me saliera sangre por la nariz."

La ligera preocupación que había llenado la habitación desapareció de inmediato. Y, una vez más, volvió a ser ese chico espontáneo y algo absurdo que siempre consigue llenar de alegría el ambiente.



Original: Wonderland | WonderMUSIC China
Traducción: WayV Trad para WayV México Fanbase














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